Las voces perdidas

¿Quién no ha despertado alguna vez al oír su nombre? Todo el mundo, supongo. Pero, ¿en una habitación vacía? ¿en una casa vacía? ¿con la voz de una persona que ya no está con nosotros?

Las voces van y vienen, se pierden, se encuentran, las buscas, se escapan; nos acompañan y nos abandonan.

Las voces arrastran sus historias. A veces.